20Mayo2012

Periódico Monitor

Resonancia

Al gobernador lo asustaron con que recibiría trato tipo Ibero en el homenaje magisterial; por eso no fue. Sus asesores vendeplazas hacen mal cálculo de la naturaleza de los maestros. Muy sus torpezas.

San Pancho Nayarit, que envidia

Tenía que ser una pequeña, pero cosmopolita, población costera del sur de Nayarit, San Pancho, la que asoma para enseñarnos, al resto de los nayaritas, la manera en la que se hace valer el derecho de opinar e incidir sobre el destino de su propia comunidad; sobre la orientación de la, regularmente caprichosa, obra pública y las decisiones de impacto colectivo.

Los habitantes de San Pancho han llamado la atención, firme pero respetuosamente, a las malacostumbradas instituciones públicas del estado, para hacerles saber que lo que les afecta les importa y si les importa opinarán; y como el ejercicio de sus impuestos les afecta, pues hoy opinan con vigor y ejemplar organización.

Resulta que el gobierno consiguió recursos especiales para embellecer algunos poblados de la entidad, cosa que se agradece y reconoce; sin embrago, como es costumbre en estos rumbos, se diseñaron proyectos y planes de obra totalmente al margen de los ciudadanos, sin consultarlos, sin pedir opinión. La autoridad simplemente llegó con su dinero y el montón de soberbia necesaria para abrir calles, asumiendo que su acción y decisión son siempre adecuadas.

En pocas palabras quieren adoquín o empedrado, no el carísimo y caliente concreto estampado (que por alguna misteriosa razón gusta tanto a la autoridad); quieren respeto a los árboles existentes y preservar los juegos infantil, los cuales al parecer no entraban en planes gubernamentales; pero lo más profundo y alentador, es que quieren participar, ser escuchados, proponer.

Se han manifestado en redes sociales y se han reunido en sesiones vecinales para informar a los suyos y sensibilizar para lograr adhesiones a la causa comunitaria.

Algo, mucho han  logrado; por lo pronto llamaron la atención de algunos medios, y de los secretarios estatales de Obras Públicas y de Turismo, este último por cierto, aparte de rebautizarlos como “San Francisco del Rincón”, les daba en principio insuficientes excusas, que bien pudieran comprarle los sufridos capitalinos o los voceros a modo, pero no una comunidad con alto porcentaje de ciudadanos conscientes de sus derechos, como la de San Pancho, que no Del Rincón.

Anteayer Raúl Rodrigo Pérez anunciaba en su muro de Facebook

“A la comunidad de San Francisco del Rincón, Nayarit. 
He estado en contacto con el secretario de obras públicas, el ingeniero Gianni Ramírez. Les comunico que e este hermoso paraíso nayarita las calles tendrán empedrado y la plaza principal adoquín, algunas banquetas que requieren renovación tendrán concreto (mismo que ha entrado al pueblo en las últimas horas) así como más áreas verdes y jardineras...”, nada decía del preciado capital forestal del poblado ni de los juegos infantiles.

Ayer aun el colectivo “San Pancho Comunidad Participativa” mantenía justificados rasgos de desconfianza. Erick Saracho uno de los más visibles activistas mostraba una foto de las obras y escribía en su muro personal de Facebook también

“Las obras preparativas avanzan, el sistema de agua potable en San Pancho es muy rústico, estas obras no incluyen drenaje pluvial. El empedrado ahogado en cemento no permea, habrá pozos de absorción o bocas de tormenta? No sabemos aun.”

Lo cierto es que, como veo el activismo de los vecinos de San Pancho, dudo que la autoridad se salga con la suya de ejecutar esas obras unilateralmente, sin tomar en cuenta la clara y documentada visión de los primeros, y eso es envidiable.

Con gente como la de San Pancho en Tepic no hubieran logrado cercenar el Cerro de la Cruz; con gente como la de San Pancho los desaparecidos estadios habrían tenido un destino al menos compartido; con gente como la de San Pancho los humedales donde se asentó el centro comercial Fórum aun existirían; con gente como la de San Pancho la avenida México no tendría ese impráctico y carísimo concreto estampado; con gente como la de San Pancho no nos habrían “regalado” un parque con un toldo a manera de gorro gigante; con gente como la de San Pancho el fundo municipal no tuviera linderos nómadas.

COPROLOGIA POLÍTICA

  1. Me cuentan que en el gabinete estatal ya se presentan los primeros síntomas de fractura, debido a las muy prematuras calenturas sucesorias. Se habla de 3 frentes internos que ya se han dado uno que otro cubetazo: el del secretario de Obras Públicas, el del secretario general de gobierno y el del amigo del gobernador Roy Gómez. ¿Será novatada o demasiada audacia?


San Pancho Nayarit, que envidia