Percibo entre las tropas medias y uno que otro dirigente de esa corriente interna del PRI, que consideran al resto de las fuerzas políticas y sociales existentes como parte de ese botín, cuyos líderes están obligados, primero, a rendirse y entregar sus activos políticos y segundo, a aceptar que lo único a lo que tienen derecho es al perdón, a la magnanimidad de su máximo jefe. Ingenuos, su César, como el anterior y el anterior y todos en el pasado, sólo durará 6 años; las fuerzas sociales son transexenales y los reproches populares a los abusos gubernamentales duran hacia el infinito y más allá.
Lo discutía anoche con un especialista en políticas públicas y coincidíamos en el error del régimen, es pensar que la vida pública es dicotómica, de buenos y malos, de vencidos y vencedores, de amigos y enemigos, pasando por alto los matices del entorno, su complejidad y el dinamismo con el que este se modifica.
Tratar al interlocutor como el malo, derrotado y enemigo puede llevar a dos cosas: la cohesión natural entre todos los que se sientan en ese supuesto y lo más importante, el empeoramiento de los indicadores sobre los que inciden esos actores, derivando con ello a que los ciudadanos pierdan la paciencia paulatinamente respecto del gobierno, principal responsable del timón colectivo.
De nuevo, como intentaba explicarlo ayer y citando a mi experto interlocutor nocturno, considero importante que alguien que lo estime, sin temor a jugarse la quincena, le explique al jefe del ejecutivo estatal que con carisma, cualidad de la que goza indudablemente, puede lograr simpatías, adhesiones ciudadanas a priori, votos, triunfos electorales; pero todo eso, no será suficiente para resolver la acción colectiva, no será suficiente para la eficaz acción de gobierno.
Sería también loable que alguien le explique a los rudos, que es más fácil tolerar a los otros, a los diferentes, intentar construir relación de respeto con ellos, aceptar la inevitable cohabitación que pretender exterminarlos. Ninguna organización, actor o fuerza social renunciará a su derecho, en principio de existir, ingenuos, y segundo de crecer, zopencos. ¿Bueno pues que no tienen ningún master en política pública en sus filas?
Aprenden a soportar vivir con la inevitable existencia de adversarios, de quienes incurran en el exceso de pensar diferente o mejor busquen sicoanalista.
COPROLOGIA POLÍTICA
- 1.Que previo a la firma de acuerdos entre el gobierno y la sección 20 del SNTE, el enviado por el CEN de ese sindicato, profesor Miguel Ramírez Sánchez tuvo que darle unas palmaditas a la mesa de negociación, tras escuchar personalmente las imprudentes amenazas de la autoridad educativa de castigar a los maestros que participaron en la marcha del viernes.
- 2.Que según mis cuentas sale más barato un bozal que renovar la cristalería.

