20Mayo2012

Periódico Monitor

Resonancia

Al gobernador lo asustaron con que recibiría trato tipo Ibero en el homenaje magisterial; por eso no fue. Sus asesores vendeplazas hacen mal cálculo de la naturaleza de los maestros. Muy sus torpezas.

Nazar Haro

Pieza importante en la guerra sucia mexicana fue Miguel, el oriundo de Pánuco, Veracruz, hijo de padres libaneses, policía por antonomasia, experto en tortura, secuestro y desaparición forzada de personas por más de 30 años, discípulo de Fernando Gutiérrez Barrios y Javier García Paniagua en aquella célebre “Dirección Federal de Seguridad”. 

El guardián de presidentes, el hombre de confianza de secretarios de Estado, era frío, distante, paranoico, prepotente, autoritario, rígido, narcisista, patriarcal, manipulador, discreto, rápido, exacto, perfecto, evasivo, de acción fulminante, sin huellas, gran conocedor de la psicología humana, acostumbrado a ejercer el control e hilos del poder. 

Buscando siempre ser una persona poderosa, dado su coeficiente intelectual superior al promedio, creó la temible “Brigada Blanca” con más de 200 implacables policías al estilo “Servicio Secreto”, encargado de combatir grupos subversivos urbanos y rurales, mientras bebía café turco recién preparado con dos minutos de hervor y poca azúcar.

Nazar Haro